Hay una frase que se escucha muchísimo en Tenerife, tanto entre residentes como entre personas que llegan de fuera:
“Aquí el agua sabe rara.”
Algunos la llaman “aguachirre”. Otros dicen que sabe a cloro, a metal o simplemente “pesada”. Y lo curioso es que casi todo el mundo acaba haciendo lo mismo tarde o temprano: comprar garrafas.
Pero… ¿por qué ocurre esto realmente?
¿Es imaginación?
¿Es por la cal?
¿Tiene que ver con las desaladoras?
¿Es segura el agua del grifo en Tenerife?
La respuesta corta es: sí, el agua es potable, pero el sabor y la experiencia al beberla pueden variar muchísimo dependiendo de la zona, el tipo de abastecimiento y el tratamiento que recibe.
Y precisamente por eso cada vez más personas buscan alternativas más cómodas, limpias y agradables para beber agua en casa.
¿Por qué el agua de Tenerife tiene un sabor tan diferente?
El agua de Tenerife no tiene una única procedencia.
Dependiendo de la zona de la isla, el agua puede venir de:
- galerías,
- pozos,
- desaladoras,
- mezclas de varias fuentes,
- o depósitos intermedios.
Y eso influye directamente en:
- el sabor,
- la mineralización,
- el olor,
- y la sensación al beberla.
En muchas zonas del sur de Tenerife, por ejemplo, gran parte del suministro depende de agua desalinizada. Este tipo de agua pasa por procesos industriales necesarios para hacerla potable, pero muchas personas perciben un sabor diferente frente a aguas más naturales o menos tratadas.
Además, el agua suele recorrer largas redes de distribución antes de llegar al grifo de casa, algo que también influye en el resultado final.
No significa necesariamente que el agua sea “mala”, pero sí explica por qué tanta gente nota diferencias importantes entre municipios o incluso entre barrios.
La cal, el cloro y el problema del agua dura en Canarias
Otro factor clave es la dureza del agua.
Canarias tiene históricamente zonas con agua muy dura, es decir, con una alta concentración de minerales como calcio y magnesio. Eso genera varios problemas muy conocidos:
- sabor más pesado,
- acumulación de cal,
- manchas blancas,
- electrodomésticos deteriorados,
- duchas y grifos obstruidos,
- hervidores llenos de residuos.
Muchas personas no solo notan el sabor al beberla. También lo ven:
- en la cafetera,
- en la mampara,
- en la piel,
- o incluso en el pelo después de ducharse.
A esto se suma el uso de cloro como parte normal del tratamiento sanitario del agua. El cloro es necesario para garantizar seguridad microbiológica durante la distribución, pero cuando está más presente puede alterar bastante el olor y el sabor.
Y claro:
cuando juntas agua dura + mineralización + cloro + calor…
el resultado no suele ser precisamente “agua premium”.
¿Es potable el agua del grifo en Tenerife?
Sí. Legalmente, el agua del grifo en Tenerife es potable en la mayoría de zonas abastecidas por la red pública.
Pero aquí hay un matiz importante:
“potable” no significa necesariamente:
- agradable,
- ligera,
- con buen sabor,
- ni comparable a otras aguas que muchas personas prefieren beber.
Además, la calidad percibida puede variar muchísimo según:
- el municipio,
- la antigüedad de las tuberías,
- el tipo de abastecimiento,
- el depósito,
- o la mezcla de aguas utilizada en cada momento.
Por eso hay personas que beben agua del grifo sin problema y otras que directamente no pueden soportar el sabor.
También es una de las razones por las que Tenerife tiene un consumo tan alto de agua embotellada y garrafas en comparación con otras regiones.
Por qué tanta gente termina comprando garrafas
La mayoría de personas no compra garrafas por capricho.
Lo hacen porque:
- el agua del grifo no les gusta,
- quieren evitar el sabor a cloro,
- buscan más comodidad,
- o simplemente sienten más confianza bebiendo agua embotellada.
El problema es que las garrafas traen otros inconvenientes bastante conocidos:
- pesan muchísimo,
- ocupan espacio,
- hay que cargarlas constantemente,
- generan residuos,
- y muchas veces pasan horas o días expuestas al calor.
Especialmente en Tenerife, donde las temperaturas dentro de coches, almacenes o camiones pueden dispararse fácilmente durante gran parte del año.
Y ahí es donde empieza otra conversación importante:
el plástico PET.
El problema de las garrafas de plástico PET y el calor
La mayoría de garrafas tradicionales utilizan PET (Polietileno Tereftalato), el plástico transparente típico del agua embotellada.
Es un material muy extendido y legal para uso alimentario, pero existe un debate creciente sobre lo que ocurre cuando este plástico pasa largos periodos:
- almacenado,
- transportado,
- o expuesto a altas temperaturas.
De hecho, muchas botellas indican expresamente:
“proteger del calor y de la luz solar”.
Y tiene sentido.
En Canarias, especialmente durante verano, un camión de reparto o un coche aparcado al sol puede superar fácilmente temperaturas muy elevadas.
En los últimos años han aumentado además los estudios relacionados con:
- microplásticos,
- migración de compuestos,
- y exposición prolongada al plástico alimentario.
Por eso cada vez más personas buscan alternativas diferentes al modelo clásico de:
“comprar garrafas, cargarlas y almacenarlas en casa”.
Qué alternativas existen hoy para mejorar el agua en casa
Actualmente existen varias formas de mejorar la experiencia del agua en casa dependiendo de lo que busque cada persona.
Jarras filtrantes
Son la opción más sencilla y económica. Ayudan a reducir parcialmente algunos sabores y ciertos residuos, aunque su capacidad y nivel de filtración son limitados.
Ósmosis inversa
Muy popular en Canarias. Reduce muchísimos minerales y elementos presentes en el agua, aunque algunas personas sienten que el agua pierde sabor o “cuerpo”.
Además, requiere instalación y mantenimiento periódico.
Ionizadores de agua
Los sistemas de ionización trabajan sobre el agua ya filtrada y permiten producir agua ionizada y alcalina directamente en casa.
Son equipos más avanzados, normalmente asociados a:
- hidratación premium,
- agua alcalina,
- hidrógeno molecular,
- y tecnologías desarrolladas originalmente en Japón.
Nuevos modelos de agua a domicilio
También están apareciendo modelos más modernos de agua a domicilio que intentan resolver varios problemas a la vez:
- evitar garrafas PET,
- mejorar la comodidad,
- reducir residuos,
- y ofrecer una experiencia de agua de más calidad.
Algunos utilizan sistemas Bag in Box (BIB), donde el agua queda protegida de la luz y del aire mediante bolsas multicapa y materiales diferentes al PET convencional.
Cada vez más personas buscan una forma más cómoda y limpia de beber agua en Tenerife
Durante muchos años, la única alternativa parecía ser:
- o beber agua del grifo,
- o cargar garrafas para siempre.
Pero eso está cambiando.
Hoy cada vez más personas buscan:
- agua con mejor sabor,
- menos plástico,
- más comodidad,
- menos peso,
- menos residuos,
- y sistemas más modernos adaptados a la realidad de Canarias.
Porque al final, el agua no es solo “algo que se bebe”.
Es algo que utilizamos todos los días.
Y cuando el sabor, la comodidad o la confianza fallan, terminamos notándolo constantemente en nuestra rutina.
Por eso cada vez más hogares en Tenerife están replanteándose no solo qué agua beben, sino también:
cómo llega a casa, cómo se almacena y qué modelo tiene realmente más sentido a largo plazo.
Preguntas frecuentes
¿El agua del grifo en Tenerife es potable?
Sí. En general el agua de la red pública es potable, aunque el sabor y la calidad percibida pueden variar mucho según la zona.
¿Por qué el agua de Tenerife tiene tanto sabor a cloro?
El cloro forma parte del tratamiento sanitario del agua. Dependiendo del suministro y del momento, algunas personas notan más su sabor u olor.
¿La cal afecta al sabor del agua?
Sí. El agua dura y con mucha mineralización suele tener un sabor más pesado y generar residuos visibles en electrodomésticos y grifos.
¿Las garrafas de agua pueden calentarse al sol?
Sí. Durante el transporte o almacenamiento pueden pasar muchas horas expuestas a altas temperaturas, especialmente en Canarias.
¿Qué alternativas existen a las garrafas tradicionales?
Actualmente existen filtros, sistemas de ósmosis, ionizadores de agua y modelos de agua a domicilio más avanzados como los sistemas Bag in Box.